Las altas temperaturas pueden afectar especialmente a bebés y niños, ya que su organismo se deshidrata más rápido y aún no regula el calor de la misma forma que el de los adultos. Por eso, durante los días de calor intenso es clave prestar atención a la hidratación y al entorno en el que se encuentran.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría destacan que la hidratación adecuada y la protección del calor son las principales herramientas para prevenir el agotamiento y el golpe de calor en la infancia.

¿Por qué es tan importante la hidratación?

El calor extremo aumenta la pérdida de líquidos y electrolitos a través del sudor. En los niños, esta pérdida puede generar deshidratación en poco tiempo si no se compensa adecuadamente. Además, muchas veces no manifiestan sed de forma clara, por lo que es fundamental ofrecer líquidos de manera frecuente.


Recomendaciones clave según la edad

👶 Bebés menores de 6 meses

  • Ofrecer pecho con mayor frecuencia.

  • Si el bebé no es amamantado, ofrecer fórmula láctea más seguido.

  • No ofrecer agua a bebés menores de 6 meses, incluso en días de mucho calor.

👧👦 Bebés y niños mayores de 6 meses

  • Ofrecer agua segura con mayor frecuencia, aunque no la pidan o no expresen sed.

  • Llevar siempre una botella de agua para asegurar una hidratación periódica.


Hábitos que ayudan a prevenir el golpe de calor

  • Realizar actividad física en los horarios de menor temperatura.

  • Usar ropa liviana, de colores claros, y proteger la cabeza con gorro o pañuelo.

  • Mantener los ambientes frescos y bien ventilados.

  • Evitar bebidas azucaradas y alcohol.

  • Respetar la cadena de frío en alimentos y bebidas.


📌 Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría
Instagram: @soc.arg.ped